viernes, 6 de agosto de 2010

Querido amigo:

Toda la vida escribiendo locuras y por fin voy a vivir una.

Esta noche me pongo rumbo a Ninguna parte, a vivir mi propio relato breve.
A sumergirme en un azul lapislázuli. A sentir el sol. Y la brisa. Y la arena bajo los pies.

Hoy más que nunca crisis es sinónimo de oportunidad. De crecer y de ser mejores. Y las oportunidades brotan como sonrisas. A raudales.

lunes, 2 de agosto de 2010

Agosto. Ahora.

Por absoluta necesidad. Mientras se cuecen los huevos que cenaré, mientras suena la tele, mientras el viento se cuela por la ventana, mientras la luz tenue de la lámpara lo ilumina todo sin querer. Escribo. Sobre nada y sobre todo. Por pulsión. Por necesidad.
Podría escribir sobre tu pelo. Largo y lacio. Y oscuro. Como tus ojos rasgados.
Podría escribir sobre tus besos. Profundos, intensos. Húmedos. Cálidos. Podría escribir sobre tus manos. Podría escribir sobre tu forma de quererme. Sobre el infinito. Sobre lo que significa hacer el amor. Sobre la nostalgia. Sobre el adiós. Sobre las dudas. Podría escribir mil cosas. Pero todas serían la misma. Sobre por qué te quiero y por qué no puedo.

necesito pensar...

domingo, 29 de noviembre de 2009

Invierno

Me recojo enseguida. Todos los trozos de miseria que dejo esparcidos después de quedarme sin aliento. Es cíclico, y parece que interminable y siempre predecible. No me dejo caer más de la cuenta, pero cada vez caigo un poco más abajo un poco más a menudo.
Rompí lazos, una relación de ocho años, un proyecto de vida que aún hoy sigo sintiendo como el único posible. Y no me rehago, pese a ser lo que creía que era lo mejor para mí. Para encontrarme, para quererme, para cuidarme. Para vivir para mí, no pude hacerlo con él a mi lado. Y todavía le quiero tantísimo.
Quizá debiera hablar con alguien, dejar de clamar socorro para dentro y conseguir pedir ayuda hacia fuera. Pero me siento incapaz de hablar, de hilar palabras. De hacerlo con tacto, de hacerlo con rigor.. Porque es tanto lo que llevo pensado que es largo el tiempo que necesito para contarlo, y pacientes los oídos que deban escucharlo.
No me dejo caer. No más de la cuenta. Pero no he tocado fondo todavía.
Ni la rutina me salva de la muerte de la consciencia.
No le encuentro el sentido a nada. Ni siquiera a mí. Ni a que llueva o mañana sea lunes, o a que hoy tenga toda una tarde y una noche por delante, hasta que llegue mañana, y pasado y el otro...
Necesito estar sola. Pero sólo me hundo sola. Necesito estar con alguien. Necesito tiempo quizá. Y paciencia. Y fortaleza.
Y esperanza.

sábado, 15 de agosto de 2009

Cada letra

de cada palabra sabe a despedida. Adiós es lo que parece que te digo cada vez que escribo, cada vez que te susurro tu nombre al oído.
Adiós. Adiós, adiós.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Infinitesimal

Así soy. Así me siento hoy. Como el espacio vacío que anida entre un paréntesis.
Llueve con fuerza fuera, en la calle.
Me derrumbo.
Me siento derrotada, aunque tampoco tiene mucho sentido, porque no tengo ganas de luchar. Estoy vacía. Me siento sola. Sin identidad. Sin futuro. Sin presente. Sin nada.

domingo, 2 de agosto de 2009

Entre paréntesis


A los gemidos siguieron lágrimas vivas. Llanto desconsolado en movimiento. La sal azotada por las caderas rítmicas y el corazón acelerado y encogido al mismo tiempo.
Soledad y tristeza bajos los escombros de sus propios cuerpos.
Quererte y quererte querer... y en el abismo infranqueable que supone estar en medio, habita ella... lívida, suspendida en los suspiros de las horas muertas. Vacía o llena de nada, que viene a ser lo mismo.
Qué soy para ti, le pregunta bajito, susúrrame el deseo al oído.
Sólo poesía, muslos,
Y luz.

Ahora

Soy lo que soy ahora, en este preciso instante. Nada más y nada menos que eso. No soy lo que siempre he sido y no qué seré mañana, si es que mañana existe.

Las cosas han cambiado mucho.